Paseo Monumental

El casco urbano de Almonacid de la Sierra es en sí todo un monumento; el conjunto de estrechas callejuelas que ascienden hacia el castillo, que tienen un claro sabor mudéjar, constituye un entorno magnífico en el que perderse. Veamos pues qué es lo que nos podemos encontrar paseando por el municipio:

Iglesia Parroquial de La Anunciación

La Iglesia destaca por su gran tamaño y está coronada por la cúpula del crucero y la torre, con una estructura metálica a modo de chapitel. La iglesia está datada en el último tercio del siglo XVII. Parece que se inauguró en 1703, y probablemente inicialmente fuera una iglesia de una sola nave que se amplió en el siglo XVII con las capillas laterales y los tramos de los pies. En el interior del templo destacan diversos retablos de gran interés, como el retablo mayor dedicado a la titular del templo. Diversas obras honran al patrón de la localidad, San Nicolás de Tolentino. Destaca también una pila bautismal del siglo XVII tallada en piedra de Ricla.

 

 

 

 

 

 

Castillo de Al-Munastir

El castillo se sitúa en lo más alto de la localidad. Inicialmente fue una fortificación musulmana, aunque el edificio actual responde al palacio fortificado que probablemente levantaran los Luna en el siglo XIII. Debió de tener una iglesia adosada de la que no se conservan restos. El castillo tiene planta próxima a un rectángulo de 40 × 25 m. Es probable que contara con torreones en las esquinas y otro en el centro del lado noroeste. En el siglo XVIII estaba muy completo, con cocheras, bodegas, cárcel y oratorio con un retablo dedicado San Jorge. La sala de “Los Linajes” estaba adornada con los retratos de los condes de Aranda, y la de “Costumbres” con estatuas y relieves. La tradición popular habla de un túnel subterráneo que llega desde el castillo hasta la fuente de “El Menestrel”, en el camino de Alpartir.

 

 

 

 

 

 

Arcos de entrada a la villa

Almonacid conserva los tres arcos que permitían la entrada a la villa, el de la Judería, el del Trinquete y el de San Antón. Todo el pueblo muestra su pasado musulmán, especialmente el barrio de la morería, a la que se accede a través de un bello arco apuntado. El arco de San Antón da la bienvenida nada más se accede a la plaza de la localidad. Está construido en ladrillo y en arco apuntado. Poco más allá, junto a la antigua Casa Consistorial, se encuentra el del Trinquete, que forma un todo con este edificio remozado en estilo aragonés. El Arco de la Judería, en el camino de La Almunia, da acceso a dicho barrio; recientemente restaurado, sorprende su belleza, tanto desde el exterior como desde el interior del mismo.

 

 

 

 

 

 

Plaza de San Nicolás

La plaza de San Nicolás, además de albergar el templo parroquial, reúne un conjunto de edificios de gran interés como el mercado modernista adosado al templo, fechado en 1904; el conjunto de la fuente, con sus plataneros centenarios; y algún edificio conservado de su pasado monumental. Destaca la casa número siete de la plaza, con la inscripción en el ingreso “Juan Crespo. 1769″, y la número cuatro de la plaza con alero de principios del siglo XVII.

 

 

 

 

 

 

Ermitas

Dos pequeñas ermitas, con más valor sentimental que artístico, se mantienen en en interior del casco urbano: la del Pilar y la del Calvario. La primera es una construcción de mampostería y ladrillo, arreglada con cemento, que se encuentra dentro del casco urbano, camino de las bodegas. Tiene un lienzo de San Miguel de 1886, y dos tallas, una de Santa Rosa de Lima, de la segunda mitad del siglo XVI, y otra de San Nicolás de Tolentino, de finales del siglo XVIII. La ermita del Calvario, puede ser de principios del siglo XX; se trata de un pequeño edificio construido con paños de mampostería y encintados de ladrillo. Se sitúa en la parte más alta de un montículo cerca del camping de Almonacid.

 

 

 

 

 

 

Edificios del Conde Aranda

El noble, militar y estadísta aragonés Pedro Pablo Abarca de Bolea, X Conde de Aranda, tuvo casa, bodegas y otros edificios en Almonacid de la Sierra en el s XVIII. Hoy se conservan, aunque modificados, algunos de ellos: la casa es un gran edificio de mampostería revocada, con encintados de ladrillo, y un armoniosa fachada que da a la plaza. El interior fue dividido en viviendas, algunas de las cuales conserva grandes salones y altos techos. Parece que los condes la habitaban con frecuencia y que junto a ella había otras edificaciones. Otros interesantes edificios de la familia son, además de la bodega, dos graneros; el primero está situado en la zona baja mientras que el otro se sitúa en la alta, junto al castillo. Sus fachadas lucen un estilo similar al de la casa del conde Aranda y se dice que el de la zona baja se utilizó como iglesia mientras se terminaban las obras de la parroquial. También es un interesante edificio el actual Albergue Municipal,  que fue cuartel de la Guardia Civil hasta su reconversión y, anteriormente, Hospital. Por su estructura y construcción, parece haberse edificado en la misma época que la casa del conde.

 

 

 

 

 

 

Las bodegas

Uno de los patrimonios más interesante de Almonacid se encuentra bajo tierra. Las centenarias bodegas, con sus cubas de gran tamaño y capacidad, construidas en el interior de las mismas y destinadas a albergar la cosecha de vino durante el año. El camino de Cosuenda está plagado de ellas. Normalmente constan de una puerta de madera con adornos encima parar aireación; caño o camino que va descendiendo, excavado en la misma roca y con ramificaciones para el trujal donde se elabora el vino y los nichos para las cubas. Todas ellas disponen de lumbrera, algunas veces adornadas de forma sorprendente. La bodega de la familia López Pelayo se dice que es la que perteneció al conde de Aranda. Excavada por los moriscos para almacén, luego se acondiciono para bodega por colonos de Molina de Aragón. Otras famosas bodegas en el municipio son la de Polo y la de la familia Moneva, en la que se encuentra la famosa cuva de la teja, a través de la cual hay que beber el vino mientras se echa con una jarra. Muchas de las bodegas se han acondicionado como lugares de merienda, muy utilizados por las gentes de Almonacid de la Sierra para festejar cualquier tipo de evento y para cantar los tradicionales cantos de bodega, en los que se hacían juegos en los que el vino que era protagonista total. El Ayuntamiento de Almonacid de la Sierra ha acondicionado recientemente una antigua bodega como sala de exposiciones y de actos; cuenta con un pequeño museo etnológico en el que se puede visitar lo que era una bodega con sus enseres tradicionales.

 

 

 

 

 

RESERVA DE VISITAS GUIADAS Fines de semana y festivos: 677 124 746 Horario: a las 11 h y a las 17 h